14-04-2008 17:27h. Enviado por Bliss
Yo creo que este juego se puede enfocar desde dos perspectivas diferentes: o atiendes a toda la información suministrada y la metes con calzador en tu partida, con lo cual acabas con un bonito dolor de cabeza, o diseñas una partida determinada y coges aquellas herramientas que te sirven, descartando las demás.
Por ejemplo, si quieres hacer una partida en plan artes marciales esotéricas, pues te coges las reglas de ki, de artes marciales y quizá algo de magia y de invocación. Si quieres hacer una partida estilo Final Fantasy, te centras en invocaciones y en reglas de combate.
Lo malo es tener un grupo de jugadores que sean un asesino invocador, un archimago nephilim, un guerrero de sombras y un maestro tao, con el consecuente bailes de reglas, tablas y maldiciones variadas, porque entonces este juego se convierte en un refrito sin pies ni cabeza.
Yo tengo el manual original, pero debo ejercer de abogado del diablo y decir que un juego que te exige más tiempo en rellenar una hoja de personaje que en la partida en sí, sobran cosas. Y la mecánica exacerbada no siempre define bien una situación, más bien la desvirtúa.