20-08-2006 12:49h. Enviado por Kriemhild
Bueno, después de haberle echado un ojillo al Promethean, puedo decir y digo que... son gruñis.
Ojo, esto no es una crítica especializada ni nada de eso (habréis notado que no he empezado dándome autobombo ni poniendo a la WW por las nubes o por los suelos), simplemente es una opinión propia basada en el ancestral método del ojo de buen cubero...
Bueno, vale, os satisfaré, cachoperros, e intentaré que sea más oficial que otra cosa :)
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Los chicos de WW lo han vuelto a conseguir. Parecía complicado, casi imposible, que la casa del Lobo Blanco pudiera innovar en su trillado Mundo de Tinieblas, y todos los que auguraban más de lo mismo con su nuevo "Promethean" parecían tener las de ganar...
Bueno, pues se equivocaban, todos ellos. White Wolf lo ha logrado, y su Promethean es algo totalmente diferente a lo visto hasta ahora.
Es un juego al que no puedes jugar. ¡Increible, pero casi cierto!
Promethean sorprende. Ya desde la historia introductoria, mucho más cuidada y en cierto modo más barroca y grotesca que las que acostumbran los manuales de World Of Darkness, sabes que lo que tienes entre manos no es un simple manual de juego, ni tampoco un simple juego. No, amante de los dados, lo que acarician tus dedos son casi cuatrocientas páginas de artesanía rolera, el Gaudí de la casa Arthaus, con un chorreoncito de horror victoriano y mucho de horror moderno al estilo Silent Hill (y si no me creeis, leeros The Lamb and the Tiger, al principio del libro). Promethean está más cercano al concepto original de Vampiro y Mundo de Tinieblas que cualquier otro juego de la línea, con la posible excepción de Demonio y Wraith.
Y como todas las obras de arte, Promethean es un mírame y no me toques, un juego que no se puede jugar, único e imposible de mezclar con cualquier otro de la línea, salvo casos muy puntuales y en dosis muy medidas. Para jugar a Promethean, hace falta algo más que dados, fichas, lápices y ganas. Para jugar a Promethean, necesitas tener estómago, y ser fan del horror japonés, y haber trabajado en una charcutería. Para jugar a Promethean, tienes que ser peor que un Sabbat, o más tonto que Heidi, porque Promethean trata de seres creados a partir de otros, con partes de cuerpos robados de tumbas y de sus dueños que duermen el sueño eterno en un ataud de madera; como tal, no sabes nada de la vida, ni posees recuerdos robados. No sabes nada de la humanidad, pero posees emociones más allá de la medida humana; dependiendo de tu Linaje, serás colérico, apasionado, frío, intuitivo, lógico, apático, melancólico, o todo junto. Y serás perseguido siempre, porque no perteneces al mundo. No sólo por humanos, sino también por los animales, y la misma tierra vomitará escoria a tus pies, y los árboles perderan sus hojas en primavera a tu paso...
Eso es Promethean, y por eso mismo es... injugable.
Hablemos claro. Promethean es muy bonito. Es precioso. El concepto es muy atractivo, pero para una historia, para una novela, o una serie de novelas, no para un juego de rol. Porque con las reglas en la mano, los Promethean se relacionan con... ¿los Promethean? ¡Incautos! Hasta los Promethean rechazan a los Promethean porque, ¿quien quiere estar cerca de un monstruo? Promethean es un juego donde la interacción con otros jugadores y personajes pasa a un plano secundario ante el horror personal e intrínseco de ser el monstruo de Frankenstein. ¿Quieres pasárlo en grande en la corte de los vampiros? No puedes, porque tu Azoth es tan fuerte que con 24 horas que pases en la ciudad se forma una turba que te echa a palos. Literal. ¿Quieres jugar con los lupinos? Suerte, porque también son susceptibles a tu Disquietud, y lo mismo te corren a gorrazos si eres de la linea Frankenstein, que intentarán violarte y dejarte en la cuneta si eres un Galatea, o meterte en un cuartucho y estudiarte si resultas ser un Tammuz.
Los Promethean están solos. Totalmente. Y para paliar eso, son las criaturas más peligrosamente `gruñis` del mundo de tinieblas y del universo narrativo en general.
Porque los Prometheans son, así por la cara, inmunes a las penalizaciones por heridas. Todos y cada uno de ellos. Puedes estar dándoles de palos, que hasta que no pierdan todos sus niveles a base de agravadas no caerán. Para arrancarle un brazo, necesitas hacerle agravadas. Y si no sabes el punto débil, estarás dándole hasta el día del juicio.
Los Promethean son, también, maestros de la seducción, y repiten los nueves como si fueran dieces en las tiradas sociales. Los Promethean son, también, más fuertes que Hércules hasta el culo de Powerade y esteroides, repitiendo los nueves en tiradas de fuerza que sirvan para levantar pesos. Pero, como no, los Promethean también son más resistentes que un Durex de alambre, repitiendo los nueves en tiradas de Resistencia y doblando el atributo para resistirse a poderes que lo requieran.
Lo bueno es que esto es específico para cada línea. Lo malo es que las demás líneas pueden aprenderlo.
También tienen sus Transformaciones, sus disciplinas para entendernos. Y es que lo de arriba simplemente, es el principio. Porque las transformaciones son igualmente impresionante en el aspecto físico. Una de ellas funciona como Potencia... a gran escala. Como si los combos de Potencia se incluyeran en la disciplina básica, como poderes alternativos que puedes comprar. Y más divertido, porque cambiando de Refinamiento (senda, para entendernos), puedes aprenderlas a coste de clan; y para cambiar de refinamiento, debes de declararlo y dejar pasar un mes de juego. Gruñi.
Eso sí, estarás más sólo que la una, todo el que te vea querra matarte y arrancarte la cabeza, hay criaturas igualmente poderosas que quieren comerse tus pilas y bichos sobrenaturales detrás de tu culo.
Así que, si quieres ser gruñi a más no poder, o sacarte el carné de gótico a tiempo completo y fardar con tus amigos de lo narrativo que eres, compra Promethean y pásatelo en grande. Eso sí, no intentes presentarte en sociedad dentro de juego, que te echan a patadas.
PD: El fuego te hace agravadas, cada dos por tres entras en Tormento y pierdes el control, y si me apuras mucho más, te mueres. Eso sí, si te quedan pilas resucitas totalmente curado. ¡Verídico!