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Enviado el 25-mar-2007, 02:03 h. (+1) Citar
Hola. Bienvenido al foro.
Muchos opinamos que el director de juego debe tener siempre la última palabra, si quieres aplicar los deseos con las restricciones y el director de juego te permite, pues adelante, ignora el maldito libro. Pero hay que ir con cuidado por que puede desequilibrar mucho una partida, sobre todo con algo tan improvisado como un deseo. Si yo fuese el GM haría lo siguiente: - El PJ ifriti puede utilizar su habilidad de deseo SOLO cuando otro ser averigue su nombre verdadero o posea un objeto único y personal (lease lampara maravillosa o gema de lo que te rote). Aun así el ifriti solo podrá conceder 3 deseos por persona y nunca podrá hacer nada para trasmitir a otros el conocimiento sobre su poder. Ten en cuenta que para el ifriti es como una esclavitud, así que no iría por ahi diciendo a sus amigos, "tío, coge esta lampara y di estas palabras, así podemos invocar 3 deseos y freir al malo". Para él debería ser imposible hablar sobre eso. Me parece una solución que puede dar a muchas más tramas interesantes que si le das a un PJ la capacidad de echar deseos ad libitum por muy restringidos que sean... Si no te acaba esta regla, inventate la tuya propia, si le gusta al director de juego seguro que te la admite. |
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