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Enviado el 12-dic-2006, 17:39 h. (0) Citar
Dependiendo del sistema, a partir de cierto nivel los personajes pueden volverse imposibles de dirigir. Ojo, no de jugar, porque jugar se puede jugar incluso con el primo de zumosol de Tempus... ¿pero qué desafíos, como master, les pones a esos jugadores? ¡Leñe, que si aprietan mucho cagando sueltan bolas de fuego por la boca y rayos por el culo!
Personajes chulos: siempre. A ver, en un grupo claro que puede existir un personaje que sea más chulo que un ocho pintado de verde pistacho, igual que puede existir el super-bocazas de turno, o el curiosón que siempre termina activando la trampa del cofre, o el que le tira los trastos a la mismísmima Galadriel con su esposo delante entonando un "¿qué passa, rubia?". Todos hemos leído de personajes así, y en las películas siempre está el graciosillo de turno, ¿verdad? Así que haberlos, van a haberlos, hagas lo que hagas. Y mucho que se van a reir. Jugadores chulos: nunca. Hay una sutil diferencia entre llevar un personaje chulo y un jugador chulo. El personaje chulo llegará un momento en que tendrá que recular y tragarse sus palabras, porque habrá alguien más chulo que él (o de menos palabras), que le podrá arrancar los pelillos del trasero uno a uno. Ejemplo: el que le chulea a un asesino de alto rango o un mafioso que controla la ciudad. Tú serás muy chulo pero no es buena idea, así que puedes callarte o puedes arriesgarte. El mafioso podrá ser muy amable contigo, no te sacará los dientes ni nada de eso... ahora bien, tú mejor no pasees sólo por un callejón, que te pueden coger entre cinco o seis y darte una paliza que te mande al hospital. El personaje lo entiende y lo acepta. El jugador chulo, no. El jugador chulo piensa que tiene todos los ases en la mano, y que nadie puede hacerle nada porque, leches, él es el prota, y el prota siempre sale bien de todo lo que le pase. El jugador chulo, a nivel 1, le quita la novia al mafioso, y cuando este le patea... ¡intenta morderle la pierna! Pero tío... recapacita... no tienes posibilidad ninguna, y a este le da lo mismo ocho que ochenta. Si vas por ahí, en buena lógica terminarás con zapatos de plomo en lo profundo del río. Yo soy de la opinión que, si puede pagar el cheque, el personaje puede ser tan chulo como quiera... hasta que se encuentre con un talón sin fondos y termine en el fondo del río. |
1998, 2008 © Templo de Hécate. Juegos y videojuegos de rol y estrategia