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El futuro de la ONU, nuevo orden mundial.Enviado el 25-mar-2003, 11:39 h. (0) Citar¿Se puede saber que voy a poner? Un texto copisteado de una web de apologetica. ¡Tranquilo que no es ninguna propaganda religiosa! Habla de un proyecto de la ONU que transformaria la politica internacional. Yo no pido que os lo creais, pero como tenia cierto aire de paranois, con cierta dosis de ¨realidad¨ me pareció muy adecuado ponerlo aqui porque tiene cierto sabor a... Nuevo Orden Mundial contra... ciertas creencias. Sólo sistituir a la gran victima potencial por otro grupo, como las tradiciones.... ¿Y si resulta que los Hijos de Gaia o los Moradores de Cristal, entre otras criaturas de MdT estuvieran más infiltrada en la politica internacional de lo que sospechase la Tecnocracia.. o incluso con la colaboración de ciertos sectores de esta? Creo que en estos foros estamos demostrando una gran madurez para hablar de ciertos temas, aunque reconozco que he sido yo por ahora el más cercano para caer en el off-topic. Asi que creo que puedo poner esto de aqui sin caer en el mal rollo ni buscarle las cosquillas a nadie. Lo que sugiero es que mucha cosas que leemos en las noticias o en los libros de Historia pueden servir con material de inspiración, siempre dentro de unos limites del buen gusto. ¿qué pasa por ejemplo si hay un crossover de momia: resurección con los kue-jin en la India o Cachemira, o los vampiros del reino de ebano en una zona delicada como Sudán? Esa es vuestra responsabilidad y conciencia. ¿Y si un personaje como por ejemplo un vampiro de la Camarilla, para evitar que otros (el Sabatt) tomen el poder de un pais decide en nombre del oden, a traves de unos peones, dar un golpe de estado y lanzar una campaña de persecuciones y desapariciones.. para evitar un mal mayor? Esa es vuestra discusión, pero os recuerdo que es justamente por eso por lo que la sociedad chilena, desde la convocatoria de elecciones democraticas en 1989 y con cierta estabilidad economica, llevan enfretados entre sí.
Lo encontré en conoze.com, en la sección de ONU y globalización, pero el resto de la web es.... digamos que es propaganda, por así decirlo. Desde hace tiempo un grupo está trabajando para conseguir la aprobación de las Naciones Unidas para lo que llaman la Carta de la Tierra. Según informó hace poco el servicio Noticias de la ONU, el proyecto viene promovido por los Programas de las Naciones Unidas para el Desarrollo y para el Medio ambiente, aunque implícitamente. Además, forman parte de los grupos que apoyan la idea el Fondo para la Población, la Comisión y el Comité de Derechos Humanos, la Comisión sobre la Condición de la Mujer y el Comité de Seguimiento de la Convención de Eliminación de toda forma de Discriminación de la Mujer. La lista de los promotores y las ONG«s y políticos que apoyan la Carta para la Democracia Global llena ocho páginas. Encontramos dos docenas, al menos, de ONGs con estatuto consultivo ante el Consejo Económico Social de las Naciones Unidas; al Vice-presidente del Comité de ONGs para el Desarrollo Sostenible de la ONU, Richard Jordan; y a Tom Spencer, inglés, funcionario de la ONU, del masónico Foro del Estado del Mundo. Mientras la ONU ha hecho cosas positivas en defender a los pobres y promover los derechos humanos, según Mary Jo Anderson en el Catholic World Report, se puede percibir en muchos de sus proyectos una ideología incompatible con la fe cristiana. La mezcla de feminismo, marxismo, ecología radical y pensamiento New Age, que infunde muchos de sus proyectos, pretende reemplazar los principios morales y religiosos tradicionales. Intenta aumentar el papel de los tratados internacionales formulados por un grupo de activistas radicales, con el apoyo de fundaciones filantrópicas norteamericanas y de algunos Gobiernos. A inicios del octubre pasado, en San Francisco, se tuvo la quinta reunión del State of the World Forum, con el tema central La Necesidad de un nuevo espíritu mundial. Una de las fuerzas que está detrás de este foro es la Fundación del ex-líder soviético Gorbachov. Además, cuenta con el apoyo del Carnegie Endowment for International Peace, las fundaciones Ford, Mellon y Pew y la Cruz Verde Internacional. En algunas de las ponencias se criticó abiertamente la doctrina cristiana como dañosa para la ecología, y postulan una ética menos antropocéntrica y más circular, en la cual se concibe la Tierra como una forma de vida vital que conecta todos los seres vivientes en una especie de espiritualidad. Una de las organizaciones que promueve este pensamiento es el grupo World Goodwill, la cara pública del Lucis Trust, una organización teosófica fundada en 1933 por Alice y Foster Bailey. La Carta de la Tierra, proyecto lanzado en 1994 por Maurice Strong, del Consejo de la Tierra, y por Mijail Gorbachov, pretende lograr cambios fundamentales en las actitudes y valores, y propone medidas para limitar el número de hijos, redistribuir la riqueza, cambiar los sistemas económicos y adoptar una ética del tipo New Age. Los países del tercer mundo son especialmente vulnerables a sus presiones: durante una reunión en La Haya el representante declaró que Nicaragua aceptaría los programas de educación sexual y control de población, porque la mitad de su presupuesto nacional viene del Banco Mundial. Uno de los personajes que está detrás de la organización de la ONU en este campo es Maurice Strong, un hombre de 70 años, proveniente de Canadá, consejero del Secretario General de la ONU, Kofi Anan, y también del presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, y es miembro del consejo directivo de la Fundación Rockefeller. Strong es el dueño de un rancho en Colorado, donde tiene un centro New Age, que cuenta con un zigurat y un templo védico. En los pasados meses se han tenido varias reuniones para promover el proyecto de la Carta de la Tierra. En el centro del Consejo Mundial de Iglesias, Ginebra, Suiza, un grupo de cincuenta eruditos cristianos, teólogos y ministros se dedicaron dos días y medio a celebrar conferencias y discusiones sobre la Carta de la Tierra. El próximo julio tendrá lugar una Conferencia sobre Espiritualidad y Desarrollo Sostenible en Asís, Italia, que reunirá a algunos grupos involucrados en el proceso de la Carta de la Tierra en Europa. El amo del mundo -------------------------------------------------------------------------------- Muerto el comunismo, y agonizando sus ideólogos por angustia vital o reloj biológico, ya sólo quedan dos clases de profetas para este mundo nuestro de misses, grandes hermanos y artistas pre-embrionarios de Operación Triunfo: los Francis Fukuyamas de hoy, y el anhelo del «Fin de las ideologías», o eclesiásticos como Robert Hugh Benson, que ya hace un siglo, en 1904, pronosticó el surgimiento de un humanitarismo de tipo totalitario. En su novela fantástica de trama político-religiosa, titulada «El amo del mundo» (Rialp), Benson, hijo del primado de la Iglesia anglicana, y posteriormente convertido al catolicismo, nos transporta a una historia en el que un sacerdote romano lucha contra un régimen «humanitario» que intenta reducir a la Iglesia y al cristianismo a una inocua moral. La profecía de Benson parece cumplirse en nuestros días, con esas Naciones Unidas de Kofi Annan transformándose en el sherif del mundo, además de ideólogo, dios, gestor, Gran Hermano... en definitiva, «El amo del mundo». En el futuro régimen humanitarista que nos espera «el catolicismo no es perseguido ¬dice el filósofo italiano Augusto Del Noce¬, sino más bien, absorbido; pero si se cumplen ciertas condiciones, la sección de rito católico puede subsistir en el ecumenismo humanitario». Los humanitaristas ya han dejado claro el mensaje a los católicos: ¿podéis vivir pero recluidos en las sacristías o ayudando a los pobres; no se os ocurra proclamar vuestra verdad! -------------------------------------------------------------------------------- Alex Rosal. La Razón 20.III.2002 http://www.iespana.es/revista-arbil/(65)scho.htm La cara oculta de la ONU por Michel Schooyans Ya Fiore, en Il Mattino, denuncia, como se había hecho en el "Congreso sobre la Globalización, la Economía y la Familia" la peligrosa y dañina pretensión que de la globalización tiene la ONU. Schooyans tiene ampliamente analizado el fenómeno en su reciente libro, "La cara oculta de la ONU", demostrando como esta concepción tiende a minusvalorar la persona y rebajar su dignidad. ¿Cuál es la cuestión? ¿Cuál es su preocupación? Globalización, Mundialización: dos términos que se incorporaron al lenguaje de todos los días; dos conceptos que son objeto de debates y de discusiones que comprometen el futuro de la sociedad mundial. Estos términos significan ante todo que las sociedades humanas se hicieron interdependientes: por ejemplo, una devaluación del yen japonés repercute sobre toda la economía mundial. Esto significa también que las sociedades están integradas: los viajes y los medios de comunicación permiten que los hombres se conozcan mejor; la información científica es ampliamente divulgada y discutida en foros virtuales abiertos las 24 horas del día. Es evidente que hay que alegrarse de esta evolución y es claro que convoca a rediseñar los instrumentos que regulan las relaciones internacionales. Tradicionalmente, dichas relaciones internacionales se organizan en torno a dos grandes modelos. Por un lado, un modelo encarnado hoy por los Estados Unidos. La globalización se concibe en este caso a partir del proyecto hegemónico de la nación dominante, cuyo objetivo es imponer una organización del mundo de inspiración neoliberal. Este proyecto posee ante todo una fuerte connotación económica: tiene por objetivo la globalización del mercado; pero comporta también una voluntad de gobernar políticamente el mundo. Este proyecto hegemónico no puede ser realizado sin una connivencia de otras naciones ricas. El otro modelo es heredero del internacionalismo socialista y, si bien insiste sobre la necesidad de reformas económicas, coloca en primer lugar un objetivo político: limitar la soberanía de los Estados y colocar estos bajo control de un poder político mundial. El método para alcanzar este objetivo no es más revolucionario; sino reformista, dentro del espíritu de Gramsci. Cuando habla de globalización, la ONU incorpora los significados de este término que acabamos de señalar. Pero aprovecha la posibilidad ofrecida por esta palabra para imprimirle una nueva significación. Se interpreta la globalización a la luz de una nueva visión del mundo y del lugar que ocupa el hombre en el mundo. Esta visión "holística" considera que el mundo constituye un todo que posee más realidad y valor que las partes que lo constituyen. Dentro de este todo, la aparición del hombre sólo significa un avatar de la evolución de la materia. La relación entre la New Age y la Carta de la Tierra, documento de la ONU en preparación y próximo a ser publicado Se trata de un proyecto de documento, del cual uno de los autores no es otro que el mismo Mikhail Gorbatchev. ¿Qué destaca este documento? El hombre, siendo sólo el producto de una evolución material, debe someterse a los imperativos del mundo que lo rodea, de la Naturaleza, de la Ecología. Aquí es evidente la influencia del filósofo Thomas S. Kuhn, uno de los grandes inspiradores de la New Age, y se confirma en los libros de Marilyn Ferguson en la misma corriente. El hombre debe aceptar no ser más el centro del mundo. Según esta interpretación de la naturaleza y del hombre, la "ley natural" ya no es más aquella que está escrita en el corazón y en la inteligencia del hombre, sino que es la ley implacable y violenta que la naturaleza impone al hombre. Los ecologistas de la New Age presentan incluso al hombre como un predador. Y como toda población de predadores, aseguran, debe ser contenida e imperativamente restringida dentro de los límites del desarrollo sustentable. caracara La relación entre esta Carta de la Tierra y la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 La Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948, se inclina delante de una verdad que se impone a todos. Ella reconoce que todos los hombres tienen derecho a la vida; que nacen libres e iguales en dignidad; que son libres de asociarse, de elegir el régimen político que los gobierne, de organizarse en sindicatos, de fundar una familia, de adherir a una religión, etc. Todos los hombres tienen el derecho de participar en la vida política y en la vida económica porque todos tienen algo único para aportar a los otros hombres. Todos los totalitarismos del siglo XX surgieron del desprecio a estos derechos inalienables. La promoción de estos derechos en el mundo es el medio para enfrentar a los sistemas que reducen al hombre a ser simplemente un consumidor en el mercado, un engranaje del Estado, un instrumento del Partido, un espécimen de tal Raza. La gran originalidad de esta Declaración es que pretende fundar las nuevas relaciones internacionales sobre la base del reconocimiento, por todas las Naciones, de los derechos fundamentales de todos los hombres. La Carta de la Tierra abandona e incluso ataca el antropocentrismo judeocristiano y romano, reforzado por el Renacimiento, y llevado a su punto de incandescencia en la Declaración de 1948. El documento proyectado no sólo intentaría enmascarar la Declaración Universal, sino también, según algunos, debería suplantar incluso el Decálogo! Proyecto de la ONU de instaurar progresivamente un "supergobierno mundial" que estaría en una jerarquía superior a los cuerpos intermediarios, las naciones, e impondría un pensamiento único gracias al control de la información, de la salud, del comercio, de la política y del derecho. La argumentación "ecológica" desarrollada en la Carta de la Tierra es en realidad un artificio ideológico para camuflar algo más grave: entramos en una nueva revolución cultural. En efecto, la ONU está instaurando una nueva concepción del derecho. Esta concepción es más anglosajona que latina. Las verdades fundadoras de la ONU referidas a la centralidad del hombre en el mundo son desactivadas poco a poco. Según esta concepción, ninguna verdad sobre el hombre se impone a todos los hombres: a cada uno su opinión. Los derechos humanos no son más reconocidos como verdades; son objeto de procedimientos, de decisiones consensuales. Se negocía, y al término de un procedimiento pragmático, se decide, por ejemplo, que el respeto a la vida se impone en ciertos casos pero no en otros, que cierta manipulación genética justifica el sacrificio de embriones, que la eutanasia debe ser liberada, que las uniones homosexuales tienen los mismos derechos que la familia, etc. De aquí surgen los llamados "nuevos derechos del hombre", siempre renegociables en beneficio de los intereses de aquellos que pueden hacer prevalecer su voluntad. Para instaurar dichos "nuevos derechos" y principalmente la concepción del derecho que le es subyacente, se deben privilegiar dos mecanismos de acción. En primer lugar, se debe debilitar a las naciones soberanas, pues ellas son generalmente las primeras a proteger los derechos inalienables de sus ciudadanos. Luego, en las asambleas internacionales, se debe obtener el mayor consenso posible, recurriendo, si es necesario, a la corrupción, al chantaje o a la amenaza. Una vez adquirido, el consenso puede ser invocado para hacer adoptar convenciones internacionales, que adquieren fuerza de ley en los Estados que las han ratificado. Este tipo de globalización, sostenida por una concepción puramente positivista del derecho, justifica las más vivas inquietudes. caracara ¿Cuál es "La Cara Oculta de la ONU", y quién se esconde detrás? En documentos tan complejos como los de la ONU que se refieren a distintas facetas de la globalización, la falta de transparencia hace evidentemente difícil la prueba directa y la demostración matemática. La experiencia reciente, en Francia, de "chanchullos" confirma que ninguna organización está dispuesta a reconocer que está infiltrada por la acción de cofradías secretas, por la presencia en su seno de "mafias" y de "redes de influencia". Sin embargo, no hay duda de que este tipo de sociedades existen. Se las conoce no sólo por su accionar, sino también por lo que dicen públicamente algunos de sus miembros, por ejemplo en la televisión. Claro está que hay siempre personas dispuestas a negar fervorosamente las evidencias, incluso cuando ni siquiera saben dónde buscar los documentos. Pero, ¿es necesario que los miembros de la DGSE (Dirección General de la Seguridad Exterior) desfilen con un brazalete para saber que la DGSE existe? En realidad, la ideología onusiana de la globalización está impregnada de referencias agnósticas, utilitaristas y hedonistas. Si analizamos pacientemente las recientes reuniones de la ONU, referentes a temas tan diversos como salud, población, medio ambiente, habitat, economía mundial, información, educación -por citar sólo estos ejemplos, aparece una remarcable comunidad de inspiración y así como también una remarcable convergencia de objetivos. Está claro que, a instigación de los Estados soberanos miembros, la ONU deberá proceder a una auditoría interna, sin lo cual dará cada vez más la impresión de estar bajo la influencia de una mafia tecnocrática. Después de varios años de investigación, llegué a esta conclusión con alguna anticipación en relación a otros investigadores. Sin embargo, si usted me pregunta si yo he visto la "mano invisible", debo responderle que sólo vi su sombra. Pero, en este caso, es suficiente. |
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