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Arokh - El Surrealista
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Historia!

Enviado el 19-oct-2005, 07:02 h. (0) Citar
Capitulo 1 – La traición y el juramento de venganza.

Durante siglos (o quizás no tantos…) y varias “reencarnaciones” mantuve un juramento de Amor verdadero con una Sátira y un juramento de amistad con un valiente Troll que en una época fue mi hermano, y desde entonces, siempre nos hemos buscado, y siempre nos hemos encontrado. (Era parte de mi juramento hacer que el Troll tenga buen humor, ya que era el único que siempre lograba hacerlo reír). Y más allá de las nieblas, cuando nos encontrábamos, poco a poco recordábamos nuestros juramentos, aunque quizás, no nuestras aventuras en cuerpos pasados… y así fue hasta la noche de los cuchillos de hierro, la noche más fría y oscura de la historia del mundo.
Esa noche, mi amigo Troll estaba invitado a la reunión de paz con los Shide, ya que era el guardián del líder de un pequeño feudo, un Sluag, y por supuesto, un buen Pooka y su dama no podían faltar a una reunión (estén o no invitados) que de una forma u otra, marcaría el futuro de toda la estirpe.
El resto sucedió muy rápido, de un momento a otro la reunión de paz se había trasformado en una masacre y muchos de “los nuestros” sabían lo que le esperaba a los concurrentes y nos habían entregado por innobles títulos de nobleza…
La verdad es que trate de huir y agarre fuerte de la mano a mi Sátira, pero no solo los Shide portaban armas de hierro, ¡entre los nuestros había traidores! El mismo Sluag jefe de nuestro pequeño feudo era un traidor y entre los gritos de desesperación y la lluvia de sangre, apuñalo a mí amada por la espalda, cuando la oí gritar, ya era demasiado tarde, sus ojos marrones se desvanecieron y se cerraron para siempre…
Después no se cuanto tiempo paso durante la batalla, yo solo estaba arrodillado junto a su frío cuerpo llorando sobre ella y sin comprender aún qué es lo que sucedía. Pero en un momento, sentí un fuerte golpe que me arrojo al menos un par de metros y entonces vi a mi amigo el Troll con las manos manchadas de sangre y heridas por todo el cuerpo alzando por el cuello a aquel al que alguna vez juro lealtad, mientras este le hundía el puñal de hierro frío en el abdomen… el cuello de nuestro antiguo líder crujió al romperse por las fuertes manos del Troll, solo para que este caiga junto a mi Sátira mientras se desvanecía su esencia Feerica para siempre… En ese momento lo comprendí, la puñalada que recibió el Troll era para mí y fue él el que me empujo para salvarme… lo más importante que jamás conocí se perdió para siempre, con lagrimas en los ojos, odio en el corazón y una maldición el los labios, agarre el puñal de hierro del cuerpo de mi amigo y me abalancé sobre los Shide que causaron todo, ¡Ojo por ojo y sangre por sangre!
Pero aparentemente, un Pooka que nunca alzo su mano para pelear y el arma que le quito para siempre lo que más quería, eran demasiado poco para los Shide acostumbrados a las batallas y sus traidores. El primero que trate de matar, se limito a esquivar mi ataque y me corto la mano derecha con su maldita espada, temblando de miedo, odio y dolor me quede impotente arrodillado en el piso sosteniendo mi herida y llorando a los caídos esperando un golpe fatal, pero en lugar de eso, el Shide se limito a hablarme y dijo que fue él quien prometió títulos y honores al Sluag líder de mi pequeño feudo a cambio de su traición y que le habíamos hecho un gran favor en matarlo, ya que un muerto no recibe honores, ¡él era el responsable de la destrucción que cayo sobre los míos y yo no podía vengarlos!.
Por suerte, por alguna maldición, o quizás para que pueda cumplir mi venganza, el Shide pensó que un Pooka manco y desarmado era muy poca cosa para él, que no valía el esfuerzo de atravesarme con su hoja de hierro. Pero yo me levante para enfrentarlo, sin arma y sin mano, pero fue entonces cuando alguien me golpeo con un gran martillo en la cabeza y todo se empezó a desvanecer, ¡Debía ser una noche de festejos que se recordara por siempre como el mayor tratado de paz jamás jurado! Los maldije, pero pronto cayó otro martillazo sobre mí, nunca llegue a ver el amanecer de la noche de los cuchillos de hierro.

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La única vez que me equivoque fue cuando creí estar equivocado.
Arokh – El elegido para ser yo, o Yo llegando a mi por mis medios…?
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