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Mage The AwakeningEnviado el 18-ago-2005, 19:44 h. (0) CitarInformación posteada por Frances Lynx en requiemnocte:
La semana pasada no sólo fue agradable para nosotros, sino agradable para vuestros ojos también. Ese colega Kaluta sabe dibujar, ¿eh? Esta semana volvemos al texto para mostraros lo que hay tras el velo de secretismo que rodea Boston, la ciudad insignia de Mago. Beantown está dominada por una cábala llamada la Soga de Ébano [n.d.t. "Ebon Noose", "Noose" es nudo corredizo, soga, trampa], que opera desde Salem. Es un grupo increíblemente antiguo dominado por magos Thyrsus y Acanthus. Su líder, el Nemeano [n.d.t. "Nemean", es decir, "de Nemea"], es el Jerarca de Boston. Su Provost es un Obrimos Cristiano llamado Chain Parris, que es la cabeza de los Putnam Blancos, otra cábala inusualmente antigua. El ejecutor del Nemeano es el Centinela Anacaona de Xaragua. Si has estado jugando la crónica introductoria de Gloria Mundi, ya te habrán sido presentados Chain Parris y Anacaona de Xaragua. Echaremos primero un vistazo a esos dos bloques de poder. La Soga de Ébano Mientras que la mayor parte de las conspiraciones ocultistas tienen suerte de durar mientras sigan vivos sus miembros, la Soga de Ébano puede afirmar tener un linaje que alcanza hasta los inicios del período colonial. Alrededor del siglo XVI, los magos Acanthus y Thyrsys se veían obligados a ocultar sus Artes en la Europa Cristiana. Muchos cultivaban el saber de la Atlántida a través de ritos politeístas o prácticas extáticas consideradas anatema por la sociedad en general. Cuando se confirmaron por fin los rumores del Nuevo Mundo, algunos de esos magos supieron que esta gran tierra supuestamente poco poblada desvelaría nuevas oportunidades. La Soga de Ébano partió en las mismas naves que los Puritanos — y en mayor parte por la misma razón. Igual que los Puritanos, los magos aventureros podrían vivir como desearan en la naturaleza. Pero la tierra no estaba vacante. El grupo descubrió que lo reclamaban naciones enteras, y que sus cábalas mantenían sus lugares de poder. Los magos indígenas sabían que la Atlántida había existido, pero sus historias hacían poco para afirmar las leyendas de la Soga de Ébano. Contaron el levantamiento y caída de la nación, pero no honraban las tradiciones del Viejo Mundo. Todo el prestigio obtenido en los círculos de duelo y cortes de Consilium de Europa no significaba nada a los nativos, y eran rápidos en examinar y contener a los recién llegados. Así, la Soga de Ébano se dispersó hacia los márgenes de la sociedad de Nueva Inglaterra, donde incluso los Puritanos sabían que a veces la oración podía apoyarse con la vara adivinadora de una bruja del agua o la mirada a la luna de un hechicero. La cábala dejó bien claro que no toleraría ser perseguida y que sembraría la muerte entre los animales y campos de un enemigo. Los miembros dejaron la ciudad que se formaba a los Guardianes del Velo y rara vez trataban con el Consilium que emergía en Boston. Pero en 1906, la Soga de Ébano y los Putnams Blancos llegaron a Salem. Su conflicto culminó en un rito desconocido y la firma de un convenio. Compusieron lo que los magos de Boston aún llaman el Acuerdo Secreto, y crearon un bloque de poder oculto capaz de vencer a los Guardianes del Velo locales. Las historias dicen que los Putnams estaban en una misión de arrepentimiento y que la Soga de Ébano estaba encantada de explotarla. Sin embargo, hay trazas de otra agenda en funcionamiento. Los firmantes del Acuerdo llegaron a Salem preparados para la guerra, con reservas de Maná y armas místicas. Poco después de que el conflicto llevara a la alianza entre los combatientes, una nube verde hizo llover serpientes en Salem. Siete mujeres del pueblo soñaron con una gran casa gris que ocultaba un terrible secreto, y entonces lloraron sangre y enloquecieron. Los aliados del Acuerdo habían tejido un terrible conjuro, pero ligados por juramentos mágicos, rehusaron hablar de él o revelar la completa naturaleza del acuerdo. La Soga de Ébano hizo de Salem su hogar. Los miembros buscaron en silencio aprendices para mantener sus números y poco más hicieron, excepto examinar cuidadosamente a los magos que pasaran por la ciudad. La cábala compró tierras con dinero acumulado sin un ápice de magia, empleando una combinación de sabias inversiones y legados de unos magos a otros. Se rumorea que la cábala posee un Dominio en algún lugar de los bosques de las afueras de Salem. En los años 60, la cábala experimentó una ganancia cultural. Se encontró a sí misma dominando un lugar de peregrinaje para el creciente movimiento neo-pagano. Esos buscadores humanos empleaban el simbolismo pagano antiguo de la Soga de Ébano sin conocer sus lazos Supremos. De una base de miles de creyentes, la cábala podía escoger su porción de estudiantes y fraguar alianzas por todo el país. Después de que la hegemonía de los Guardianes del Velo se desmoronase y los Putnams Blancos se retiraran a círculos de clase alta, la Soga de Ébano apostaron su nueva fuerza en asegurar su poder personal. Sus miembros toleran mucho, pero aquellos magos que cruzan una línea no hablada descubren que la cábala dispensa una dura lección, a menudo a manos de su Centinela, Anacaona de Xaragua. En el presente, nueve magos de varias órdenes afirman ser miembros de la cábala, aunque la Escala de Plata tiene el mayor número de miembros, incluyendo el Jerarca Nemeano. Los miembros reconocen los problemas que acosan a un grupo tan grande, especialmente puesto que muchos de los Sabios quieren ser miembros. En el pasado, la Soga ha dado su apoyo a cábalas itinerantes que mostraran el debido respeto, a veces enviando uno de ellos para entrenar o ayudar en esas reuniones menores. Los grupos asociados en ocasiones también emplean los signos de la Soga de Ébano, creando la ilusión de que la cábala es aún más grande de lo que realmente es ______ Las lechuzas no son lo que parecen. |
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