Haz un Huecco
Y la vida te dará lo que me das
desde el barro quizás me recordarás
y te verás buceando, en tus podridos charcos
y allí te ahogarás
Aquí me ves quemando margaritas a tus pies
con la lengua ardiendo
y mi alma a la sombra de un ciprés
y tú con tu boca en cualquier bar de copas
regalando besos, perdiendo la ropa...
Rastas en el alma.
Qué malas son las noches.
Y lo que me gustan, madre.
Entrada publicada el 20-04-2007 a las 01:44 h.