Peones a re...ina
Dovar dejó que hablaran las paredes.
Los viejos secretos de su Sangre y de su Patria llevaban a sus oídos las últimas noticias. Escuchaba con atención, deleitándose en las historias narradas. Disimulaba sus emociones, reservándolas para el momento propicio en el que dar rienda suelta a todas ellas.
No vendría.
Una lástima, la esperaba. Pero tenía su lado bueno. La Caza cobraría más interés.
Aunque Dovar no podía negar cierto fastidio. Estaba empezando a prepararlo todo.
Iba a ser una bienvenida inolvidable.
Dovar toqueteaba la vieja mesa de madera, que se quejaba por el peso de los años. Observó también las figuras de ajedrez, talladas tanto tiempo atrás.
Había guardado para ella el rostro de la reina.
Esta vez cambiaban las reglas, la partida la ganaría quien se comiera a la reina.
Salieron los lobos a rastrear.
Entrada publicada el 02-12-2006 a las 14:03 h.