Cuando el máster es malo.
Recientemente he sido invitado a una partida de vampiro. Cuando me enteré de quién era el máster me decepcionó un poco, puesto que ya me había dirigido en otras ocasiones, y decir que aquello parecía más una partida del mítico "Comandos, más allá del deber", no sería exagerar ( tal era su tiranía sobre los jugadores ).
El caso es que el tipo que dirigió mi partida de gehenna me dijo que la historia estaba de puta madre, que ya había jugado otras veces con él y que aunque se inventaba su propio MdT, las partidas eran muy buenas.
Teniendo en cuenta esto, y que el máster es muy buen amigo mío, acepté la invitación. Craso error...
El hecho de que el intentar negociar con el enemigo, me viese rodeado de gente hostil con la clara intención de matarme aún a pesar de mi claro mensaje conciliador me hizo pensar que era la típica partida en que los malos eran muy malos ( y qué? yo soy peor ). Cuando intenté usar dominación, nunca funcionó, o bien todas mís víctimas tenían voluntad de hierro ( mérito que no deja tener a los pj´s ) o bien no me miraban a la cara.
Una pandilla de anarkas de mierda ( con los que quise negociar ), casi acaban con dos 7ª´s generaciones ( mi primo y yo ) y sólo iban armados con kalashnikov.
Todos los enemigos que se pasaban de la raya ( porque a veces se le va la mano ), eran prontamente exterminados por un poderosísimo pnj.
Y como colofón final, cuando me negué a subir a un avión, que muy posiblemente estuviese saboteado, me hizo quedarme en el aeropuerto y de pronto sin venir a cuento, de la nada salieron 20 cazavampiros a los que mi oscuridad de Lasombra les sudaba la poya, porque tenían unos númenes de la hostia.
En fin, que más que jugar una crónica, me sentí auditorio de un cuento muy bien narrado; pero, coño!! yo quiero jugar al rol, para escuchar historias ya tengo mis libros.
Ahora no sé si dejar la partida ( y quedar como el culo porque sólo llevamos una sesión ), o sobreponerme a la adversidad y tratar de joder al máster como el me jodió a mi.
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La Oscuridad, El Frío, La Muerte, no son cosas en sí, si no la ausencia de otras. ¿Por qué temerlas ?
Entrada publicada el 04-05-2006 a las 14:58 h.