Fragmentos
No estoy segura de cómo empezar esta bitácora, ni cómo plantearla.
Antes de que todos os lancéis a postear que me anime y que no es el fin del mundo, aviso que estoy bien ^^ soy fuerte y sonrío y estoy bien.
Simplemente, quiero compartir aquí (por consejo de un amigo) un pequeño fragmento escrito en el que trato de plasmar uno de tantos sentimientos que aletean en nuestra alma. Espero que os guste.
Y siendo friki, no os diré que no lloréis, pues no todas las lágrimas son amargas.
"Dolor. Llanto contenido. Vacío. Cristales rotos en las oscuras aceras de la ciudad envuelta en niebla.
Oscuridad. Frío. Ráfagas de viento que desgarran trozo a trozo.
Desnuda, sin abrigo, vago por este laberinto negro que yo misma he creado a mi alrededor. Voy clavando los cristales en mis pies descalzos, dejando un rastro carmesí de huellas y de pasado. De mis muñecas chorrea la sangre de unas venas cortadas con el filo de la Luna, goteando para unirse a lágrimas de sal y de memoria.
Ensartadas en mi pecho, mil lanzas hechas de una voz, fabricadas con palabras. Me atraviesan, no me importa, no pueden destruír nada, ya no queda nada. En un pecho vacío no late un corazón.
Una y otra vez el dolor martillea mi ser, mi mente, mi cuerpo. Constante como un reloj, tic-tac tic-tac, cada golpe es una nueva faceta de la gema del sufrimiento. Tiene mil caras, y hoy quiero verlas todas.
Me torturo a mi misma incumpliendo la promesa que te hice. Mi fuerza es sólo aparente, y en el silencio secreto de mi laberinto lloraré lágrimas de sangre para que no puedas verlas.
El tesoro que me diste lo llevo guardado en mi interior, en una caja de cristal que lo hará eterno. Esa caja se llama Memoria. Esa caja se llama Corazón.
El hondo agujero en mi pecho se hace más grande. Las lanzas se remueven al compás de sus propias palabras. No importa. En un pecho hueco no hay nada.
No hay un corazón.
Ese corazón fue mi regalo para tí, y contigo permanecerá por deseo propio. Aunque no lo veas, estará ahí para tí. Yo no puedo reclamarlo. Yo no quiero reclamarlo.
Desde el centro de mi laberinto te diré hasta pronto, aunque mis labios digan adiós. Yo seguiré viéndote, aunque no esté cerca.
Vuela libre.
Te amo."
Entrada publicada el 26-10-2007 a las 01:22 h.