Sentido del humor (I)
A colación de una entrada de la bitácora de Mel, me ha hecho pensar que mi sentido del humor tiene dos modos el cafre (pero cafre, cafre) y el absurdo. Hablaré hoy de este último que es el que hace que a veces la gente me mire mal porque no terminan de entenderlo.
Escena 1. Típico comercio:
- ¿Tienes los 0, 25 céntimos?.- Me pregunta una amable cajera.
- No lo siento.- Respondo. Y me da el cambio.
- Mira. Ya tengo los 0, 25, ¿los quieres?- Se me ocurre decir por hacer la gracia.
- ...- (Rumble, rumble, ruido de engranajes)...- No. Ya no, ya no me sirven.
- Nada, déjalo...
Escena 2. Fisioterapeuta
- ¿Bebes normalmente agua?
- No. Muy poca.
- Bueno, pues como te he hecho un drenaje linfático, hoy tienes que beber como poco un litro más de agua que de costumbre.
- Vale. beberé entonces un litro de agua.
- No. Un litro de agua más.
- Nada, déjalo...
Escena 3. Congreso de arqueología.
Fuera llueve copiosamente y la catedrática de prehistoria y arqueología cierra su paraguas dentro de la sala y va a sentarse a mi lado en una fila de sillas plegables. Intenta dejar el paraguas entre dos de ellas con resultados poco alentadores
- ¡Qué dificil está meterlo!
- A mí me lo va usted a decir...
Menos mal que esta vez un amigo mío cogió la gracia porque se me quedó mirando con cara de absoluto asombro.
El próximo día el humor cafre. Que ese es casi mejor que nadie te lo pille.
Entrada publicada el 10-10-2008 a las 15:45 h.