La verdad es que
pocas veces me he puesto ante una hoja de personaje y e intentado sortear los desafíos de un master. Al ser yo el primero de mis amigos en comprar libros de rol (y ser yo el que los adquiría casi todos) casi siempre
era yo el que se sentaba al final de la mesa y creaba mundos para que todo el que quisiese se diese un paseo mental, luchando, sufriendo y triunfando en sagas que creabamos a pachas. Que hay que dar al Cesar lo que es del Cesar y reconocer que
son los jugadores los que dan vidilla a esas ideas que revolotéan en nuestras cabecitas.
El caso es que como ahora no tengo gente al otro lado de la mesa y sin habitantes mis mundos están muertos, me he liado la manta a la cabeza y me he metido de lleno a lo del rol por foro en la
Comunidad Umbría, estupenda página y estupenda gente, para ponerme un parche de nicotina de roleo que me está gustando un huevete. Pero por aquello de que antes de caminar hay que saber gatear,
me he metido en media docena de partidas como jugador.