Y ahí fuimos, a ver la última de Will Smith, que prometía ser de risas y esas cosas. Tranquilos, que lo de las reviews a películas se lo dejo a Quaid. El caso es que después de ver la película andaba yo con una idea revoloteando en la cabeza. Así que le dí un par de mareos, y me dí cuenta de lo que ha cambiado el mundo en los 30 años que llevo yo en este planetita. Veamos si me explico.
Servidor nació el mismo año en el que se estrenaba la película "
Superman" Película que vería más tarde, como buen friki, y que, lo admito, me fascinó. En esa película no olvidaré jamás la primera escena, aquella por la que
le soltaron a Marlon Brando un pastizabal que no veas, para la época. En ella, antes de mandar a Kal-el a la tierra, su padre le dice a su madre.
"Aún no es tarde, puedes acompañarle." Ella mira a Jor-el y le dice algo del estilo de
"Prefiro morir a vivir sin tí."
Una decisión dificil. Una decisión que la mujer moderna no habría tomado jamás. Morir por amor. Morir porque la vida sin la persona a la que amas no tiene sentido. A la Romero y Julieta. Sacrificarlo todo. Darlo todo, por el otro.
Entregarse hasta el alma. Esto es lo que yo llamo Romanticismo, y no Anatomia de Grey.
Treinta años después, tenemos a Hancock. Un tipo con superpoderes de vuelo, superfuerza y supervelocidad, que vive en los Angeles hecho un gualtrapa hasta que
se hace amigo de un publicista, que le lleva por el camino del heroismo... Excepto que... Cuando la película va desarrollando el porque Hancock se dedica a perseguir el crimen, a porque es como es y sigue los dictados de su amigo para llegar a ser mejor superhéroe, palabras como "hacer lo correcto" o "justicia" o cualquier otra cosa están totalmente ausentes.
Hancock quiere ser un héroe para que la gente le quiera. Punto. Solo quiere admiradores. No le motiva la venganza, ni una idea de un mundo mejor, ni siquiera el que un gran poder conlleve una gran responsabilidad. Solo quiere que le adoren.
Así, cuando Hancock se enfrenta a la misma situación que la madre de Superman, hace
exactamente lo contrario. Prefiere largarse, dejando a la mujer a la que ama atrás, para poder seguir siendo un héroe, adorado por todos, envidiado y querido. ¿Esa es hoy la definición de héroe?
Muchas personas suelen decir que la tele y las películas influencian perniciosamente a la sociedad. Yo más bien
creo que es al contrario. Creo que los guionistas se preocupan bien de buscar los roles de los protagonistas que a la sociedad gustan, envidian y aspiran a ser. Hoy todos quieren ser House, Hancock, Barney. Gente egoista, con unas leves normas de conducta que no dudan en saltarse si conviene pero tan competentes que todo el mundo les hace la pelota.
Con razón en el año 3000 de Futurama, esta era conocida como
la era estúpida.
Entrada publicada el 21-07-2008 a las 10:38 h.