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Mel and the City

Aventuras y desventuras de un friki en la gran ciudad.

Acerca de Meltar

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Entradas mayo 2008

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  • No somos guays

    Parace ser que Dennis Detwiller, uno de los diseñadores que más me gustan, escribió una entrada en su blog en el que decía que, basicamente, todo se va al carajo. Y esa entrada fue comentada en este hilo de nuestra estupenda página de la mano de Andrés, que como todo el mundo sabe, ha llegado a la última página de internet dos veces (es esta, por cierto).

    Pero de todo el tema lo que más me llama la atención fue este comentario de Virdi:

    Ya hoy en día ,en la tienda especializada que frecuento, veo que los menores de 20 que consumen rol son un puñado de frikis minoritarios, los parias del cole. O sea, hemos vuelto a mediados de los 80.


    Espera un momento. ¿Los roleros hemos sido guays? ¿Cuando ha pasado eso? a mi no me mandaron el email, nadie me mandó un fax, no se me informó de ninguna manera. Una pena. La ilusión que me hubiese hecho entrar en un bar y decirle a una señorita estupenda algo de la línea "Sí, y además juego a rol." y ella respondiese algo así como "¡Que guapo! Cuentame más, por favor. He oído algo de eso y suena interesantísimo." Pero no. Mira que es una pena. Lo que hubiese fardado al ir a la universidad. "Juan, deja de contar tu puto viaje a Nueva York, que me han dicho que este juega a rol. Seguro que tiene histórias increíbles."

    Hombre, ahora que lo pienso, sí hubo un momento que eramos un colectivo de lo más guay... siempre que consideremos que Hanibal Lecter es guay, claro. Cuando el pais creía que los jugadores de rol teníamos la secreta ansia de matar gente porque lo ponía en la contraportada del paranoia. "De verdad que no voy a matar a nadie," la única conversación madre e hijo que es más incomoda que la del sexo. Ole.

    Pero no, debía estar en un sótano con media docena de frikis tirando dados un sábado por la tarde ya que no ibamos a la discoteca, sin saber lo guays y fascinantes que resultabamos, con todos aquellos dados de colorines. Lo cool que resultabamos jugando a magic en los descansos de las clases, mientras los compañeros nos miraban con lo que creía que era mirada de "que raro es ese tio" pero resulta que era callada admiración por no poder ingresar en un mundo tan fascinante como el de quien se ha pateado el Amazonas o quien ha estudiado Yoga en la India. Más o menos lo mismo.

    Anda, no me jodas. En el instituto, si jugabas a rol, tenías un 90% de posibilidades de no ser guay. Tenías tus amigos (que tampoco eran guays), acababas saliendo de copas y lo pasabas en grande e incluso algún día hacías cosas de persona normal como todo el mundo. Pero no eras guay. Eras el raro de la clase. De hecho, los viejos roleros que conozco ahora que ya han casi llegado a la barrera de los treinta tienen un 75% de posibilidades de seguir sin ser guays.

    Lo que pasa es que claro, tienen más años, más amigos, un trabajo, hablan con gente normal (y han aprendido a hablar con gente normal, dejando de lado referencias a subculturas varias, que cuesta) y como ya no les dan collejas en el pasillo creen que han cambiado. Pero sin embargo, en la cena de empresa la gente se arremolina alrededor de tres o cuatro individuos que ni han leído un puto libro en su vida ni falta que les hace, pero que son simpáticos e interesantes, y dominan temas que interesan a la gente.

    Nunca he sido guay. De veras. Y me gusta. Me gusta leer por leer, conocer por conocer, picar un poco de todo, leerme páginas sobre Patton o Alejandro Magno en la wikipedia, saber porque en 300 hay errores históricos a patadas y un huevo de cosas más que no valen para nada. Lo prefiero a leer el periodico todos los días empezando por la página de deportes, a opinar más o menos lo mismo que todo el mundo con el que hablo, a no destacar demasiado no sea que me miren mal, a aburrirme si me pillo un mes de vacaciones porque no sé que hacer con tanto tiempo y a ver la televisión desde que llego a casa hasta que me acuesto. Que cada uno se lo monte como quiera, y cada cual haga lo que le guste, pero yo estoy bien como estoy, gracias.

    Así que lo dicho. Cada cual pensará diferente. Yo siempre tuve la teoría de que los roleros eran, basicamente, adolescentes que se metían en esto porque no ligaban en el instituto. Pocos casos (aunque alguno) he conocido que se salgan de la norma.

    Así que no reescribamos el pasado, porque en las tiendas frikis los chavales siempre han sido los mismos. Grupos de chavales rebeldes, de mirada fiera y dados en la mano, que contaban con pocos amigos pero leales como legiones, que no les importaba lo que los demás pensasen de ellos ni que sus madres reprobasen sus camisetas negras de vampiro o lo que fuese. Gente que ya desde pequeños leían y nunca dejarían de hacerlo, de imaginación viva y un gusto terrible por los chistes malos. Roleros.
    Entrada publicada el 15-05-2008 a las 17:08 h.

3 comentarios

  • Avatar de scythe

    #1

    Me gusta la última parte, pero perdona que te pregunte ¿tienes la regla o qué?
    Enviado por scythe el 16-05-2008 a las 01:11 h.
  • Avatar de Andrés

    #2

    Partiendo de la base de que lo raro no siempre es guay, pienso que a los roleros se le paso el momento y que los juegos de rol (de mesa, de los de dados, lapices y hojas manchadas de chorizo) han quedado como anecdóticas formas de ocio. Eso no quiere decir que sea ni bueno ni malo ni todo lo contrario, tan sólo que ahora hay otras cosas que tiene más éxito (ej: los MMORPG y los juegos de mesa).

    Pero claro, que las modas son caprichosas y cíclicas por lo que igual vuelven a tener su momento de éxito y habría que aprovecharlo... si se quiere, vamos.
    Enviado por Andrés el 16-05-2008 a las 21:04 h.
  • Avatar de Ticon

    #3 No somos guays

    Escalofrios de orgullo han recorrido toda mi esencia, en mi ciudad pequeña (pueblo grande) de unos 14.000 habitantes en la decada de los 90, no existia tienda de rol, pero pediamos en las librerias algun juego, aun me acuerdo de cuando mi madre me daba el coñazo durante la temporada del flipao ese del Final Fantasi 7 creo, que la gente comparaba sin saber ni una puta mierda la diferencia entre viciado a las videoconsolas y unos apacibles y trankilos jugadores de rol, otra muy buena, fue la temporada de los jirados que les comían el coco a unos crios y despues pasaba lo que pasaba, una cosa es dar libertad a los crios de 13-14 años y otra es no tener un atisvo de preocupación (esto ultimo es que se me ha hinchado la vena). Yo seguire prefiriendo el juego de rol de toda la vida, con mis dados, mi ficha manchada, lapiz, goma y un master un tanto cabrón.

    ¡¡¡Y ahora por favor que alguien me diga que soy guay!!! jejeje.
    Enviado por Ticon el 19-05-2008 a las 14:55 h.