El caso es que me levanta el teléfono a eso de las 2 después de
un finde legendario, pero agotador. Sin embargo, me despierto genial, he dormido un montonazo y se ve que
el garrafón no ha sido muy grande.
Es domingo, así que mis compañeros de piso se han ido a comer con sus familias y tengo
toda la cocina para mí. Así que me decido a darme un homenaje para recuperar fuerzas. Hace unos días me había bajado varios programas de Argüiñano y tengo la nevera a punto, así que pongo
el portatil en una silla para repasar los pasos de la receta.
Y este es el resultado:
Tras un buen rato de cocina, me hago unos
Boquerones a la Sidra, aprovechando una botellita que me había bajado de Asturias,
patria querida, y una
Ensalada de Patata rebajada con vinagre de modena.
A veces hay que darse un homenaje.
Y mientras me estoy poniendo las botas aparece en mi mente el pensamiento mas triste, perturbador y envejecedor de mi vida:
"Toda la sidra que he traido de Asturias la he usado solamente para cocinar."
Mierda. Estoy viejo.
Entrada publicada el 17-02-2008 a las 20:29 h.