La noche, el Trono de la Oscuridad, es mi guarida. El Bosque Muerto, mi hogar, donde entono mi voz al son del murmullo del aire silbando entre los árboles y al compás de un invisible violín. Una canción triste, una voz melancólica, y un cuerpo malherido tendido sobre un jardín de lilas. Rimas variadas que hablan de ti y de mi, de un mundo de color, de sol y de amor. Pero ya nada de eso queda. Yo tan sólo soy un vago recuerdo de quien era, antes jovial y alegre, ahora sólo la amante de los cuervos que me desgarran cada día.
El día en que te encuentre, el cielo gris se despejará, la alegría volverá a mi corazón, pero ese día... moriré.
Éste es mi Legado, un corazón roto, un alma desgraciada, sangre teñida de púrpura y un cuerpo maltrecho. Éste es mi Legado, el Legado de Angelique.
Entrada publicada el 01-09-2006 a las 16:30 h. Se han hecho
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